Para nosotros, como empresa familiar, la sostenibilidad es mucho más que una palabra de moda o una tendencia pasajera. Es una actitud profundamente arraigada que caracteriza nuestras acciones y decisiones diarias. Entendemos la sostenibilidad de manera integral: abarca el trato respetuoso hacia las personas, la responsabilidad hacia el medio ambiente y la estabilidad económica de nuestra empresa. Estas tres dimensiones — las personas, el medio ambiente y la econom — constituyen la base de nuestra actividad empresarial y están indisolublemente unidas entre sí.
Para aplicar este principio de forma coherente, nos basamos en sistemas de gestión reconocidos internacionalmente que nos proporcionan normas estructuradas y verificables. Estas nos ayudan a implementar procesos sostenibles de forma sistemática, a mejorarlos continuamente y a asumir responsabilidades a todos los niveles. Nuestro código de conducta empresarial constituye el marco vinculante que garantiza la integración de los aspectos sociales, ecológicos y económicos en nuestro día a día.
Para nosotros, el crecimiento sostenible significa asumir la responsabilidad de nuestro medio ambiente.
Como empresa industrial productora, somos conscientes de nuestro impacto ecológico.
Por eso apostamos por procesos que ahorran recursos, la economía circular y el uso específico de energías renovables.
Nuestra estrategia medioambiental se basa en principios claros y medidas concretas que desarrollamos continuamente.
Utilizamos el agua principalmente para la limpieza de las instalaciones de producción y para la refrigeración. Prestamos atención a un uso eficiente, analizamos regularmente el potencial de ahorro y cumplimos todos los requisitos legales vigentes en materia de protección de las aguas.



